BLOG DE ANTENA MISIONERA

"Mirar con los ojos de los que sufren"

Haciendo la maleta

Posted by antenamisionera en agosto 5, 2015

Por P. Manuel Loromaleta_ebe

Cuando llegan tiempos de vacaciones, sean de verano, Navidad o Semana Santa, y nos disponemos a pasar unos días fuera de casa, la primera cosa, después de elegir el lugar a dónde vamos, es decidir qué  vamos a meter en la maleta. Todo depende del lugar, del clima, si es sitio de playa o montaña, etc. y según eso, llevaremos unas cosas u otras.

Así, cuando un misionero es enviado a una misión también tiene que saber qué llevar en su maleta. Pero hay dos cosas que necesariamente ha de llevar, y en cantidad, y si no, es mejor que se quede en su casa. Son “la pasión por el Dios de la Vida”, que nos manifestó en su palabras y sus gestos y estilo de vida Jesús de Nazaret, Nuestro Señor, y la otra “la pasión por el Reino de Dios”, ese proyecto de Jesús que su Padre le encargó para hacer más humana la vida, hacerla más vivible, comenzando especialmente por los últimos y pequeños. Más digna, sobre todo, para aquellos que nuestra sociedad marginó en la indignidad, luchando para que toda la humanidad pueda sentarse con iguales derechos a la mesa que nos prepara el Padre para siempre, pero ya desde ahora.

Si se lleva eso en la maleta, sin darse cuenta, cuando llegue al lugar de sus destino, cuando esté entre el pueblo al que fue enviado, verá que junto en su maleta llegó también el amor, la compasión, la humildad, el respeto, el dialogo, etc., pero sobre todo, incluso antes de saber la lengua de ese pueblo,  tendrá un lenguaje que todos los seres humanos entienden que es la compasión. Y no digo misericordia pues este término tiene una connotación asimétrica de alguien superior que otorga su misericordia y alguien inferior que recibe esa misericordia, por eso mejor dejar la misericordia para Dios y nosotros. Prefiero hablar de compasión en su significado más etimológico, el de “padecer con” el otro, en sus sufrimientos, en su dolor, su marginación pero también en sus alegrías, su luchas, sus sueños, sus victorias.

El misionero, no es quien va a enseñar algunas leyes o conceptos aunque sean religiosos, sino a enseñar con su vida un estilo de vida, una forma de ser y estar en el mundo, basados en el amor y la misericordia de Dios para con nosotros, y vividos en la fraternidad al estilo de nuestro hermano Mayor, Jesús el Nazareno.

Por eso en la maleta del misionero se pueden meter muchas cosas necesarias, pero si no van esas “dos pasiones” habrá dejado atrás aquellas que son imprescindibles e irrenunciables, si realmente quiere ser misionero y no “hacer” el misionero, como si fuera una simple profesión más.

Si vas a hacer la maleta, recuérdate que tú, también eres misionero allí donde vayas, así que no olvides aquello que es irrenunciable. Aquello que tiene que ver con nuestra identidad cristiana, con nuestro sentirnos hijos del Padre, hermanos de todos los hombres.

Felices vacaciones y feliz caminar en la vida a cada uno de vosotros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: